
El artista Bernhard Cociacing nos ha visitado por cuarta vez, permaneciendo cuatro semanas durante el mes de octubre. Su amistad y fidelidad hacia nuestro estudio son recíprocas. Este año, Bernhard me había adelantado su intención de trabajar con fotopolímeros, en particular con film de fotopolímero, consciente de mi experiencia previa con estos procesos. Conocí esta técnica en 2005 de la mano de Paco Mora, en El Jardinico, un taller en Caravaca de la Cruz, Murcia. Más adelante, en 2012, impartí dos talleres sobre grabado con planchas solares/fotopolímeros en los espacios de la Fundación Mapfre, en Las Palmas de Gran Canaria y en La Laguna (Tenerife).
Antes de su llegada le comenté que los films de fotopolímero que conservaba en mi estudio tenían ya varios años y probablemente no estarían en condiciones óptimas. Bernhard me respondió que él traería material. Comenzamos trabajando con las marcas que yo tenía, Puretch y Riston, pero comprobamos que estaban en muy mal estado y ya no eran sensibles a la luz. Los films que Bernhard trajo —Mongoulux y Fototec— eran de fabricación más reciente, aunque también tenían dos o tres años. Hicimos pruebas con ellos, pero los resultados tampoco fueron satisfactorios. También probamos a realizar algunas fototransferencias con barniz para grabar BIG.
Debo admitir que la experiencia resultó algo frustrante. Por un lado, confirmé que el material que conservaba en el estudio ya no servía —una pena, considerando lo costoso que resulta traer suministros a Canarias—. Por otro, las láminas que trajo Bernhard tampoco dieron los resultados esperados. Agradezco sinceramente su paciencia y buen humor ante tal acumulación de decepciones. Esta experiencia me ha servido para reconocer que fui demasiado confiado y que debería haberme adelantado, adquiriendo yo también emulsiones y films nuevos. Mis disculpas, Mr. Cociacing.
Afortunadamente se compensó satisfactoriamente, gracias a la generosidad de Bernhard, que ofrecimos a catorce grabadores relacionados con el taller de grabado del Cabildo una sesión compartida sobre el uso del barniz BIG, un barniz con múltiples aplicaciones que ambos utilizamos regularmente. Para muchos de los asistentes, que no conocían este barniz, supuso un verdadero descubrimiento.
Vivimos una época propicia para el intercambio y la actualización de conocimientos, especialmente gracias a las posibilidades que ofrece internet, lo que permite a los grabadores acceder a innovaciones útiles para su práctica.
Fotos en el taller













